martes, 28 de junio de 2011

SALVA TU ALMA Y ASÍ SALVARAS TU MUNDO


Una vez un amigo me dijo: “uno nace solo y muere solo”.
Fue en ese momento en el que me pregunté  ¿cuántas personas pensarían igual?

Deberíamos comenzar por cambiar ese pensamiento, pero al profundizar más, me doy cuenta de que, si nos miramos entre nosotros, la mayoría debería estar dándose cuenta de que estamos luchando contra nuestra misma especie.

Desde niños crecemos en esta sociedad material, de la cual nos vamos acostumbrando conforme vamos creciendo. 
Más adelante, a lo largo de nuestras vidas, si no logramos navegar en nuestro interior, tal vez sin darnos cuenta estaríamos llevando una vida superficial.
Tenemos que sumergirnos en nuestro interior, partiendo a través de la meditación para saber quiénes somos cada uno de nosotros y qué queremos lograr.
El mundo se creó para nosotros y definitivamente no lo estamos disfrutando; más bien yo diría que lo estamos explotando.
Comencemos a amarnos, respetarnos y a perdonarnos, y así podremos hacerlo con los demás. Es una búsqueda que debemos realizar para mejorar nuestra vida espiritual, porque no somos el cuerpo, este es nuestro vehículo; nosotros somos el alma.
Busquemos un equilibrio que englobe una armonía entorno a nosotros.
Dejemos atrás toda la violencia innecesaria, porque no nos enseña nada. Deberíamos aprender a no practicarla, ni siquiera mentalmente; así podremos aportar un ejemplo hacia los demás.

Empecemos por cambiar, reparemos nuestros errores, pensamientos e ideas negativas; cosechemos semillas positivas para que crezcan frutos de éxitos para un mundo mejor. Este es nuestro hogar, no lo destruyamos, no continuemos matando nuestra especie.
Es inhumano pelear contra nosotros para conseguir algo. La vida ahora depende de cada uno y a diario es una lucha por sobrevivir.

La vida es bella y todo lo que sale de allí es bello, incluso nosotros mismos y, lamentablemente, no nos hemos dado cuenta.

YO SI SOY QUIEN



Yo no soy quién para dar lecciones de vida, tan sólo soy letras formando palabras que se convierten en oraciones y le dan sentido a todo esto que quiero decir, tal vez mucho o poco pero te aseguro que algo bueno podrás llevarte de estas líneas.
Yo no soy quién para decirte que a esta vida vinimos a aprender, pero debo decirte que no te vas de aquí sin haber aprendido algo.
 Muchas personas andan por la vida sin saber quienes son, algunas buscan encontrarse a través de un título profesional, cuando en realidad no tienen ni la más remota idea de quién verdaderamente son. Muy pocos buscan su interior, muchos viven de afuera hacia adentro cuando no se dan cuenta de cuan maravilloso es vivir de adentro hacia afuera.
En los momentos más difíciles de nuestras vidas, son en los que nos encontramos con nosotros mismos y ahí es cuando nos conocemos, el secreto aquí es reflexionar sobre nuestros errores para no volver a caer, ojo en esto, siempre caeremos, pero lo interesante aquí es no volver a caer por lo mismo.
Una vez me encontré cuando caí a un hueco, pues la única mano que vi que podía levantarme era la mía, y con esa poder seguir recorriendo mi vida.

 A veces sólo te necesitas a ti mismo para levantarte, y los demás son sólo voces de aliento para que puedas lograr hacerlo tú solo.

Tú decides cuántas veces equivocarte, tú decides cuántas veces caerte al mismo hueco por el que te quedaste atorado mucho o poco tiempo. Yo no soy quién para decidir por ti.
Yo no soy quién para decirte que hacer o no hacer, la vida te hará caer y tú buscarás tus puertas de escape y tus herramientas para poder levantarte, yo sólo paso por aquí para informarte, para advertirte que uno debe estar preparado para lo que se venga, o al menos no subestimar los ciclos de la vida, uno no compra un boleto de vida perfecta, tan sólo vive los días y yo no soy quién para venirte a decir todo esto porque tú serás quién descubra, quien salte, quien caiga, quien se levante para poder continuar.
Yo no soy quién para lamentarme haberme caído, pero yo sí soy quien para agradecer cada levante que he tenido.

SEGÚN YO



Me defino como una persona solitaria, aunque de alguna manera esté rodeada de gente, me gusta estar solo y disfrutar tiempo conmigo mismo. 

Me gusta proteger, odio  que me protejan,  podría pasar días contemplando la noche, tengo una ligera adicción a la cocacola, me gusta probar varias cosas y la mayoría de esas que empiezo las suelo  dejar por la mitad, cuando tengo ganas de bailar la vivo aunque no sepa bailar, desgasto toda mi energía haciendo muay thai, me gusta dibujar, me gusta caminar kilómetros por las noches, a veces quiero llorar de alegría cuando veo a mi familia feliz, siempre recuerdo a mis amigos aunque soy una persona muy ingrata, pienso mucho antes de dormir, tengo millones de ideas que viajan de un lado a otro por mi cabeza, a veces soy payaso hasta decir basta, engreído para recibir cariño, arisco con mis papás aunque los ame y sean lo más importante en mi vida, adoro a mis hermanos y Gabrielita y Juan Albertito son la compañía más linda y duradera que tengo. 

Me gusta escribir, ayudar de alguna manera a los demás, amo lo natural, casi nunca pido consejos porque termino haciendo siempre lo que me parece que debo hacer, el amor es mi inspiración y a veces mi talón de Aquiles, amo las gomitas Mike&Ike , medito todos los días o la mayoría de ellos, me gusta el volumen alto, cuando uso lentes de sol siento que soy sordo, viajo a Saturno por minutos algunas veces al día, mi color preferido es el amarillo, el color de los locos..

No soporto la presión, me alejo de las personas que me presionan, casi siempre tengo sed, me gustan absolutamente todos los felinos, tengo fobia a las matemáticas, soy terco hasta decir basta, pero esa terquedad es mi empuje para lograr las cosas que me propongo, luchador siempre por buenas causas, soy virgo, jamás vengativo, creyente del Karma, me gusta muy poco tomar un trago me gusta tomar muchos tragos, me gustan los deportes extremos en demasía, colecciono zapatos, tengo la tendencia a pegarme mucho a personas y luego dejarlas, no me corto el cabello porque tengo un trauma desde niño.

Me fastidia que me subestimen,  soy fuerte cuando tomo decisiones radicales, soy detallista, perfeccionista, analizo los pensamientos y formas de vida de los demás, tengo la mala costumbre de etiquetar a los demás,  he aprendido a perdonar, no me gusta hacer sentir mal a las personas, soy sencillo, egoísta con mi ropa, pero dadivoso y caritativo de alma y corazón.