miércoles, 29 de junio de 2011

DESNÚDATE DESPACIO



Desnúdate despacio,
que quiero traspasar,
con mi mirada ansiosa,
los contornos de tu piel.

En tus ojos me detengo,
y la oscuridad de ellos,
se convierten en un mar,
profundo y sereno.

De tus ojos a la boca,
como fresa en miel,
apoyada en tus dientes,
que embellecen tu tez.

En tus hombros descanso,
mi cabeza cansada,
y encuentro la paz,
apacible y deseada.

Las aureolas de tus senos,
anuncian con esbeltez,
montañas elevadas,
pero llenas de sencillez.

Tus muslos anchos y fuertes,
descubren la pesadez,
que la procreación humana,
te exige como mujer.

Tus manos y tus dedos,
muestran rigidez,
pero llenos de ternura,
como la piel de un bebé‚.

En resumen, tu cuerpo,
es un profundo vergel,
de arboledas florecidas,
que nunca olvidaré.

Cuando la ausencia,
nos separe otra vez,
cerraré los ojos,
y entonces.... lo recordaré.

CIELO ETERNO



No te escondas, ni te alejes
ni te acerques o me evadas,
ni desciendas de la cima
y no cierres tu ventana…
que yo vida en plenilunio
subiré hasta tu morada

No te afanes con la vida
ni le temas a los sueños…
no retengas un suspiro
ni te olvides de lo bueno,
que después de un juramento
miraremos a los cielos!

TRISTEZA PROFUNDA



He dejado en el portal silente, una más de mis largas noches de espera sin sentido y llanto adormecido de tanto acariciar nostalgias, bajo el manto indiferente de la vida que contempla con tristeza mi amargura y así como de golpe, en necedad profunda…de nuevo…pronuncié tu nombre!

Y el viento que agitado arrebataba mis lamentos, calló como un soldado de pie ante aquel sepulcro de guerra y abandono y en lenta cabalgata, rozó cada mejilla agrietada por el paso de una lágrima furtiva en soledad!

AMOR DE MI VIDA



Te he visto callada y serena
y a veces, jugar con tus sueños
y te he visto desnuda y sedienta
amar con mi cuerpo de fuego

Te he visto luchar contra el viento
o a veces, sufrir un desprecio….
así como he visto en tus ojos
con fuerzas, vencer al desvelo

También te miré como una niña
callada escondida en mis brazos,
y a veces, silente y perdida…
buscando en mi huella tus pasos

Te vi decidida y dispuesta
mil veces, salvando lo nuestro,
más otras, te vi sin consuelo
llorando mi amor en silencio

Más siempre, segura y constante
mi vida con voz implacable,
te vi sostener tu estandarte…
                                           sin miedo ante toda la gente!

COMO EL QUESO Y EL JAMON



Radiante, siempre el queso, amarillo brillante, como si me transmitiera una energía exuberante.
El jamón, esa primera letra inconfundible de su nombre, una masculinidad pura, afeminada con el uso rosado de su color, algo húmedo que permite conexión entre los dos.

Sin queso es sólo jamón, sin jamón es sólo jamón
El queso siempre en su búsqueda de amor, su media naranja hecha jamón, unidos el uno al otro es el camino que vamos formando como si fuéramos cada uno de los dos.

Nos vamos por todos lados, probando y formulando una  diferente combinación, pero nunca tan perfecta como el queso con el jamón.

Como un pan con jamón en el lonche, como un pan con queso por la noche, pero al fin en la mañana los une un por siempre mixto, más conocido como pan con queso y jamón, como esta combinación no hay otra mejor.
Como el queso y el jamón somos tú y yo

martes, 28 de junio de 2011

SALVA TU ALMA Y ASÍ SALVARAS TU MUNDO


Una vez un amigo me dijo: “uno nace solo y muere solo”.
Fue en ese momento en el que me pregunté  ¿cuántas personas pensarían igual?

Deberíamos comenzar por cambiar ese pensamiento, pero al profundizar más, me doy cuenta de que, si nos miramos entre nosotros, la mayoría debería estar dándose cuenta de que estamos luchando contra nuestra misma especie.

Desde niños crecemos en esta sociedad material, de la cual nos vamos acostumbrando conforme vamos creciendo. 
Más adelante, a lo largo de nuestras vidas, si no logramos navegar en nuestro interior, tal vez sin darnos cuenta estaríamos llevando una vida superficial.
Tenemos que sumergirnos en nuestro interior, partiendo a través de la meditación para saber quiénes somos cada uno de nosotros y qué queremos lograr.
El mundo se creó para nosotros y definitivamente no lo estamos disfrutando; más bien yo diría que lo estamos explotando.
Comencemos a amarnos, respetarnos y a perdonarnos, y así podremos hacerlo con los demás. Es una búsqueda que debemos realizar para mejorar nuestra vida espiritual, porque no somos el cuerpo, este es nuestro vehículo; nosotros somos el alma.
Busquemos un equilibrio que englobe una armonía entorno a nosotros.
Dejemos atrás toda la violencia innecesaria, porque no nos enseña nada. Deberíamos aprender a no practicarla, ni siquiera mentalmente; así podremos aportar un ejemplo hacia los demás.

Empecemos por cambiar, reparemos nuestros errores, pensamientos e ideas negativas; cosechemos semillas positivas para que crezcan frutos de éxitos para un mundo mejor. Este es nuestro hogar, no lo destruyamos, no continuemos matando nuestra especie.
Es inhumano pelear contra nosotros para conseguir algo. La vida ahora depende de cada uno y a diario es una lucha por sobrevivir.

La vida es bella y todo lo que sale de allí es bello, incluso nosotros mismos y, lamentablemente, no nos hemos dado cuenta.

YO SI SOY QUIEN



Yo no soy quién para dar lecciones de vida, tan sólo soy letras formando palabras que se convierten en oraciones y le dan sentido a todo esto que quiero decir, tal vez mucho o poco pero te aseguro que algo bueno podrás llevarte de estas líneas.
Yo no soy quién para decirte que a esta vida vinimos a aprender, pero debo decirte que no te vas de aquí sin haber aprendido algo.
 Muchas personas andan por la vida sin saber quienes son, algunas buscan encontrarse a través de un título profesional, cuando en realidad no tienen ni la más remota idea de quién verdaderamente son. Muy pocos buscan su interior, muchos viven de afuera hacia adentro cuando no se dan cuenta de cuan maravilloso es vivir de adentro hacia afuera.
En los momentos más difíciles de nuestras vidas, son en los que nos encontramos con nosotros mismos y ahí es cuando nos conocemos, el secreto aquí es reflexionar sobre nuestros errores para no volver a caer, ojo en esto, siempre caeremos, pero lo interesante aquí es no volver a caer por lo mismo.
Una vez me encontré cuando caí a un hueco, pues la única mano que vi que podía levantarme era la mía, y con esa poder seguir recorriendo mi vida.

 A veces sólo te necesitas a ti mismo para levantarte, y los demás son sólo voces de aliento para que puedas lograr hacerlo tú solo.

Tú decides cuántas veces equivocarte, tú decides cuántas veces caerte al mismo hueco por el que te quedaste atorado mucho o poco tiempo. Yo no soy quién para decidir por ti.
Yo no soy quién para decirte que hacer o no hacer, la vida te hará caer y tú buscarás tus puertas de escape y tus herramientas para poder levantarte, yo sólo paso por aquí para informarte, para advertirte que uno debe estar preparado para lo que se venga, o al menos no subestimar los ciclos de la vida, uno no compra un boleto de vida perfecta, tan sólo vive los días y yo no soy quién para venirte a decir todo esto porque tú serás quién descubra, quien salte, quien caiga, quien se levante para poder continuar.
Yo no soy quién para lamentarme haberme caído, pero yo sí soy quien para agradecer cada levante que he tenido.

SEGÚN YO



Me defino como una persona solitaria, aunque de alguna manera esté rodeada de gente, me gusta estar solo y disfrutar tiempo conmigo mismo. 

Me gusta proteger, odio  que me protejan,  podría pasar días contemplando la noche, tengo una ligera adicción a la cocacola, me gusta probar varias cosas y la mayoría de esas que empiezo las suelo  dejar por la mitad, cuando tengo ganas de bailar la vivo aunque no sepa bailar, desgasto toda mi energía haciendo muay thai, me gusta dibujar, me gusta caminar kilómetros por las noches, a veces quiero llorar de alegría cuando veo a mi familia feliz, siempre recuerdo a mis amigos aunque soy una persona muy ingrata, pienso mucho antes de dormir, tengo millones de ideas que viajan de un lado a otro por mi cabeza, a veces soy payaso hasta decir basta, engreído para recibir cariño, arisco con mis papás aunque los ame y sean lo más importante en mi vida, adoro a mis hermanos y Gabrielita y Juan Albertito son la compañía más linda y duradera que tengo. 

Me gusta escribir, ayudar de alguna manera a los demás, amo lo natural, casi nunca pido consejos porque termino haciendo siempre lo que me parece que debo hacer, el amor es mi inspiración y a veces mi talón de Aquiles, amo las gomitas Mike&Ike , medito todos los días o la mayoría de ellos, me gusta el volumen alto, cuando uso lentes de sol siento que soy sordo, viajo a Saturno por minutos algunas veces al día, mi color preferido es el amarillo, el color de los locos..

No soporto la presión, me alejo de las personas que me presionan, casi siempre tengo sed, me gustan absolutamente todos los felinos, tengo fobia a las matemáticas, soy terco hasta decir basta, pero esa terquedad es mi empuje para lograr las cosas que me propongo, luchador siempre por buenas causas, soy virgo, jamás vengativo, creyente del Karma, me gusta muy poco tomar un trago me gusta tomar muchos tragos, me gustan los deportes extremos en demasía, colecciono zapatos, tengo la tendencia a pegarme mucho a personas y luego dejarlas, no me corto el cabello porque tengo un trauma desde niño.

Me fastidia que me subestimen,  soy fuerte cuando tomo decisiones radicales, soy detallista, perfeccionista, analizo los pensamientos y formas de vida de los demás, tengo la mala costumbre de etiquetar a los demás,  he aprendido a perdonar, no me gusta hacer sentir mal a las personas, soy sencillo, egoísta con mi ropa, pero dadivoso y caritativo de alma y corazón.

viernes, 24 de junio de 2011

SOY LO QUE SOY



Soy agnóstico pero rezo en los aviones. Soy materialista pero no me gusta ir de compras. Soy pacifista pero me gusta que la gente se pelee. Soy vago pero empeñoso. Soy amable pero insoportable. Soy honesto pero mitómano. Soy limpio pero huelo mal. Tengo amor propio pero soy autodestructivo. Soy autodestructivo pero con espíritu constructivo. Soy insobornable pero pago sobornos. Soy narcisista con impulsos suicidas.

Creo en la democracia pero no me gusta ir a votar. Creo en la libre competencia pero no me gusta competir con nadie. Creo en el mercado pero odio ir al mercado. No soy chismoso pero compro revistas de chismes. Soy intelectual pero no inteligente. Creo en la superioridad de Occidente pero no conozco Oriente. Amo a los animales pero odio a los gatos. Odio a los gatos porque son más inteligentes que yo. Creo en el sexo seguro pero soy sexualmente inseguro. Respeto las leyes pero prefiero burlarlas. Soy humanista pero no creo en la humanidad. Soy tímido pero no tengo pudor.

Soy impúdico pero no me gusta andar desnudo. Me gusta ahorrar pero no ir al banco. Me gusta leer pero no leerme. Me gusta escribir pero no que me escriban. Me gusta hablar por teléfono pero no que suene el teléfono. Creo en el capitalismo pero no tengo capitales. Estoy a favor de la globalización pero no de la de mi cuerpo. Quiero globalizarme volando en globo. Soy provocador pero ya no me provoca serlo. No soy rico pero tengo fortuna.

Hablo de mi vida privada, nunca de mi vida pública. Soy coherente pero inconsecuente. Tengo principios pero me gusta que se terminen. Creo en la Virgen del Carmen pero no en la de Guadalupe. No creo en Dios pero sí en Jesucristo su único hijo. Soy frívolo pero profundamente. No consumo drogas pero las echo de menos. Creo en la despenalización del aborto pero me da pena el aborto. Soy intolerante con los que no me toleran. Me gusta el arte pero me aburren los museos. Me aburren los museos pero me gusta que me vean en ellos. Creo en el amor a primera vista pero soy miope. Soy ciudadano del mundo pero me niegan las visas. No tengo techo propio pero sí amor propio.

Me gusta ir contra la corriente pero solo si sirve a mi cuenta corriente. Soy un malo pero una buena persona. Soy una buena persona pero no cuando escribo.

POEMA XV

Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.



Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma, 
y te pareces a la palabra melancolía.



Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.



Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.



Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa basta.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.

jueves, 23 de junio de 2011

COMO GANAR AMIGOS


UNO
Miente. A los tontos diles que son inteligentes. A los feos diles que son lindos. Los tontos suelen creerse inteligentes. Los feos suelen verse lindos. No los confundas. 

DOS
Paga la cuenta. Deja buena propina. Sé dispendioso. Verás cómo te aparecen amigos detrás de los arbustos y los cactus. 

TRES
No intentes demostrar que tienes la razón. No seas majadero. No insistas. No tienes la razón. Nadie la tiene. Si quieres tener amigos, da la razón al otro. Lo importante no es tener la razón. Lo importante es ser divertido. Solo conseguirás ser divertido si reconoces que a menudo estás equivocado. 

CUATRO
No tengas ideología. No tengas religión. No tengas moral. No tengas certezas, convicciones, dogmas. Sé flexible. Haz yoga con tus principios morales. Acomódalos a los demás. Aprende del camaleón. 

CINCO
Mucho  cuidado con el espinoso asunto de la inteligencia. Digamos que la cuestión se reduce a esto: no te hagas el inteligente. Si de verdad eres inteligente, encubre tu inteligencia con pudor, escóndela como si fuera una verruga. El que hace alarde de su inteligencia, irrita a los demás, pierde amigos, se queda solo. Lo inteligente, si de verdad quieres ser popular, es hacer creer a los demás que son más inteligentes que tú, que aprendes de ellos, que su presencia te ilumina y enriquece. No es tan difícil simular que eres un idiota. Puede que incluso no tengas que hacer el menor esfuerzo histriónico.

SEIS
No tengas éxito. Fracasa. Fracasa miserablemente. Fracasa miserablemente y admítelo. Di que eres mediocre. Di que eres infeliz. Di que eres un perdedor. Di que tu vida apesta. Eso te hará encantador.

SIETE
Procura no defecar en casa de tus amigos. Aguanta. Controla tus esfínteres. A nadie le gusta tener un amigo que viene a tu casa y se despacha un mojón de proporciones. Haz tus deposiciones en casa. 

OCHO
Ya acabó la guerra fría. No tienes que tomar partido. Quiero decir: no tienes que ser heterosexual u homosexual. Puedes sentarte en la “u”. Déjate llevar. No hagas de tu trasero un templo sagrado, una fortaleza invicta, amurallada. Alójate donde seas bienvenido y aprende a dar posada al peregrino. No hagas un melodrama para bajarte los pantalones. 

NUEVE
No discutas. No seas necio. Cede. Pierde. Resígnate. Deja que el otro gane. Ahórrate la pelea. El mejor pleito no es el que se gana sino el que se evita.

DIEZ
Cállate. No opines. No digas nada. Deja que los demás hablen. Asiente en silencio mirando el horizonte incierto. Parecerás inteligente. Si abres la boca, romperás el hechizo.

ONCE
No trates de ser el mejor. No postules a premios. Si te conceden premios, devuélvelos. No aceptes homenajes. Rechaza toda forma de elogio o adulación. Postula sutilmente la teoría de que eres un imbécil y de que, siendo genéticamente tan imbécil, resulta milagroso que sigas vivo. 

DOCE
No hagas esfuerzo alguno por tener una buena reputación. Caerás mal. Caerás fatal. Los virtuosos carecen de amigos y llevan vidas tristes, sombrías. Aplaude a quien te insulta. Deplora a quien te elogia. Si dicen que eres buena gente, preocúpate.

TRECE
Engorda. Echa a perder tu silueta. Procura parecerte a una foca o un manatí. Sóbate la panza. Los gordos son naturalmente amados. Los flacos son odiados.

CATORCE
Exagera tus achaques. Di que tienes estreñimiento crónico. Di que sufres de migrañas y jaquecas crónicas. Di que cuando vas a tener un orgasmo te sobreviene un ataque hipo. Di que sigues orinándote en la cama y duermes con pañales. Di que padeces una enfermedad terminal. De este año no pasas. Te estás muriendo. Algo te duele en el bajo vientre. Frunce el ceño. No sonrías. Que se te vea afligido, jodido, mal. 

QUINCE
No tomes decisiones. Deja que otros decidan por ti. Cuando se equivoquen, no será tu culpa. No elijas nunca la película, la fila, la butaca. Siéntate donde te indiquen. 

DIECISEIS
No le digas nunca a nadie que estás enamorado. Si alguien te dice que está enamorado de ti, dile que esa enfermedad mental tiene cura y que con la ayuda de un buen siquiatra y la medicación apropiada saldrá de tan penosa aflicción.

DIECISIETE
Di que tuviste una infancia infeliz. Di que eres huérfano. Di que unos curas te violaron. Di que nunca te regalaron una bicicleta. Luego llora y di que extrañas a los curas.


viernes, 17 de junio de 2011

TÚNEL DEL TIEMPO

Yo vivía en los aeropuertos mi trabajo era viajar y viajar. Pero al llegar a su pueblo, mi trabajo es amar.
 
Ella me busca en su auto, siempre oyendo una buena canción. La carretera es el túnel del tiempo…Nos espera el amor
 
Comeré de tus manos cuando este en tu cama, sin pensar que mañana me tenga que ir.
 
Ya agotados y medio dormidos, solo ilumina el reloj digital, y no sabemos si es de día o de noche… La verdad nos da igual
 
El teléfono se mata sonando, y ella nunca va a contestar. Les ha dicho a todos que se ha ido de viaje… Solo quiere amar
 
Comeré de tus manos cuando este en tu cama, te diré con el cuerpo que muero por ti, bailaremos desnudos frente a la ventana, sin pensar que mañana me tenga que ir. No quiero pensar en nada solo quiero vivir
 
Bailaremos desnudos hasta que el sol caiga, te diré con el cuerpo que muero por ti, pero de tu corazón yo nunca me voy a ir.
 
Cuando este en tu cama, cuando este en tu cama, sin pensar que mañana me tenga que ir

ESTOY CANSADO DE LLORAR

Cuando escucho una canción de esas que hablan del ayer. Siento que todo es verdad, y comienzo a entristecer. Ella pronto dijo adiós y sin más ni más se fue.
El dolor que hay en mi es intenso y no se ve.
 
Estoy cansado de llorar, ya no puedo mas amarla tanto así, tan dentro de mí.
 
Dime pronto por favor que es lo que no estuvo bien. Aunque se que este dolor no me dejara entender.
 
Esto escapa a mi control, ya no puedo estar en pie, el amor me destrozo, el amor es no volver.
 
Ahora si debo aceptar que en ella no estoy ¿Quien me querrá mañana?
Si me quieres ayudar, anda envíale una flor. Que me terminé de olvidar, que me parta el corazón.
 
Solo así podré dormir, sin tener una ilusión. Ya no se lo que es vivir. Ya no se que es lo que soy, no.….

Manual De Supervivencia

UNO
Escucha a tus padres. No discutas con ellos. Dales siempre la razón. Bésalos y abrázalos todo cuanto puedas.

DOS
Haz exactamente lo contrario de lo que te digan tus padres. Si se enojan, pídeles perdón y promete que harás lo que ellos te aconsejen. Enseguida, vuelve a hacer lo contrario de lo que te digan.

TRES
Tus hermanos no son ni pueden ser tus amigos. Son y serán siempre tus rivales o, peor aun, enemigos. En el mejor de los casos, puede que sean tus aliados. Usa el dinero para sellar alianzas con ellos. Por alianzas entiéndase pactos de no agresión.

CUATRO
No faltes a las reuniones familiares. No desaires a tus anfitriones. Lleva siempre regalos. Una vez en la reunión familiar, procura consumir todas las bebidas alcohólicas que puedas. Serán de gran utilidad para que fluya el afecto y prevalezca la armonía.

CINCO
Sal de tu casa solo cuando sea indispensable. Compra lo estrictamente necesario. Habla lo menos posible. No te expongas al sol. Anda por la sombra. A ser posible, anda por la sombra y a solas y dentro de tu casa. No busques la felicidad en la calle. No está. Tampoco está en tu casa, pero si la buscas dentro de tu casa, te fatigarás menos y gastarás menos dinero.

SEIS
Procura encontrar un trabajo que te divierta o, cuando menos, que no te aburra. Cuando lo encuentres, procura trabajar sin excederte. Trabaja solo lo necesario para que no te despidan. Dicho de otro modo, no te diviertas demasiado. Puede que despierte la envidia ajena y te despidan.

SIETE
Todos los días, al levantarte, repite para ti mismo, en voz alta, mirándote al espejo, este sabio lema de microbuseros: “Tu envidia es mi progreso”. Repítelo tres veces. 

OCHO
Intenta que tu vida sexual sea plena, activa, desinhibida y placentera, pero no involucres en ella a otras personas. Que tu vida sexual se confine a tu propio cuerpo y no desborde a otros cuerpos. Que tu vida sexual sea parte de tu vida interior.

NUEVE
Lleva siempre contigo una linterna, un cuchillo, una cantimplora, una Biblia y un condón. Si te pierdes, grita. Si nadie te encuentra, usa el cuchillo o la Biblia. Si siguen sin encontrarte, infla el condón y hazlo volar.

DIEZ
Haz todo lo humanamente posible para defecar más de lo que comes.

ONCE
Si tu llegada al mundo te sorprendió sin ropa, trata que la muerte te sorprenda también sin ropa.

DOCE
Si te elogian, haz oídos sordos. Si te insultan, haz oídos sordos. Si eres sordo, ignora este consejo.

TRECE
Si alguien te dice que el dinero no da felicidad, pídele que te regale todo su dinero. Si no lo hace, no le creas. 

CATORCE
Si luego de tu muerte descubres que hay una vida en el más allá y que dicha vida parece ser eterna, no te sientas obligado a asistir a las reuniones familiares. Niega ser quien eres. Di que no los conoces. Procura hacer nuevas amistades. Niega con saña a tus familiares más cercanos. Búscate otra familia o ninguna.

QUINCE
No te quejes. No lamentes tu suerte. No andes lloriqueando desgracias. No des lástima. Si eres infeliz, jódete, pero no molestes a los demás. Si eres feliz, simula que eres infeliz. Si no sabes lo que eres, no conviene que lo investigues.

DIECISEIS
Que tu meta no sea llegar a ninguna meta sino que nadie te la meta. Si nadie te la mete, te ahorrarás problemas y sinsabores.

DIECISIETE
No te compares nunca con los ricos y famosos. No intentes por ventura ser rico o famoso. No pienses ni por un segundo que los ricos y famosos son más felices que tú. No busques fama y fortuna. Busca austeridad y anonimato. No te exhibas. Escóndete. No pienses que deberías salir en las portadas de las revistas. Piensa que podrías estar en la cárcel. Da la gracias a quien corresponda por estar en libertad.

DIECIOCHO
Aléjate de tu familia. Aléjate físicamente de tu familia. Aléjate geográficamente de tu familia. Llámalos por teléfono y escríbeles correos afectuosos, pero desde otro país o, casi mejor, desde otro continente. Lo ideal es que un océano te separe de tu familia. 

DIECINUEVE
Ama a tus hijos apasionadamente hasta que sean mayores de edad. Apenas cumplan la mayoría de edad, pídeles que sean ellos quienes, en reciprocidad, te amen apasionadamente. (Entiéndase que el verbo amar equivale a financiar).

VEINTE
Si quieres bajar de peso, ten coraje y declárate en huelga de hambre. Si tienes hambre, resiste y no comas. Por favor, sé firme en respetar la huelga. No desmayes. No comas nada. No comas hasta desmayarte. Cuando te recuperes y recobres la lucidez, suspende la huelga, pésate y verás. De paso sales en los periódicos.

miércoles, 15 de junio de 2011

COMO HA CAMBIADO MI VIDA

Ya no juergueo. Ya no voy a fiestas. Ya no tomo vino. Ya no fumo marihuana (adelante moralistas, línchenme). Ya no tomo cerveza. Cosmopolitans. Mojitos. Margaritas. Margaritas Presidente, Vicepresidente, Candidato a la Presidencia, etc, etc, etc.

No soy soltero. Sin embargo no siento que me haya casado. Soy un hombre tristemente casado, pero mi estatus en el DNI y en mi cabeza sigue apareciendo la “S” de soltero. Mejor así. Menos presiones. Menos estrés.

Ya no como carne. No soy vegetariano, pero ahora prefiero mil veces el pescado. Todos los días como pescado al vapor con ensalada. De vez en cuando una pasta. No sé por qué, desde que he alejado la carne de mi dieta diaria. Pescado con ensalada sería de momento mi plato preferido. Antes vivía contando las calorías que comía, pendiente de asuntos de nutrición; que el jugo de naranja esté recién exprimido (porque si no se le van las vitaminas), que los ocho vasos de agua diarios, que nada de fruta después de las seis. Trataba de hacer más ejercicio si comía de más, leía artículos en Internet sobre nutrición.
Ahora que me preocupo menos me va mejor. No he desterrado las carnes rojas de mi vida y parece haber funcionado: me veo mejor que antes, mis digestiones son más rápidas y menos pesadas, y sobre todo, me siento más saludable y liviano.

Ya no salgo a correr. Ahora camino. Antes, en mis épocas de loco extraviado, salía a correr todas las noches, y me iba, por la vereda más cercana al mar, a ese parque caleta, donde hay un tobogán en forma de dragón en el medio. Me sentaba en un muro y miraba el mar y las estrellas con total impaciencia. Como si supiera o presintiera que algo grande estuviese por venir. Como si esperase que una ola trepase y me tragase de un bocado. Allí, en buzo, con mis zapatillas y mi polo y mi Blackberry negro, me convencí a mí mismo de que yo podía ser un escritor. Reviví mis más ardientes travesuras y busqué calma y sosiego cuando la tormenta seca de mi vida soplaba fuerte y pensé que ya todo estaba perdido.

Ahora es distinto, ahora todas las noches camino por la calle más larga y tranquila del Puerto. No tengo necesidad de correr. Voy con calma y con la sensación de que mi vida se ha reacomodado, que todo está de nuevo en su lugar.
Ya no me saco conejos de la espalda. Ahora prefiero hacerme masajes. Dicen que hace daño, pero a mi me encantaba. Ahora soy más suave (al menos conmigo mismo), y voy a que me den unos masajes espectaculares en la parte baja de la espalda y en las manos (que es donde más me gusta, no sé por qué, justo en la palma de las manos, las llamo “mis estigmas”). Babeo literalmente el suelo porque como estoy echada boca abajo y con la cara metida en esa almohada en forma de donut, mis fluidos salivales se descuelgan como un yo-yo hasta tocar el suelo.

Ya no tengo este apuro que tenía antes por publicar seguido. Por escribir día y noche como poseído a punta de cervezas. Terminar de escribir como quien toma una foto. Por suerte ya no tengo ese apuro. Estas inquietudes artísticas, si se les puede decir así, requieren tiempos distintos. Ya escribí lo que tenía que escribir. Ya espanté esos fantasmas. Vamos con calma
Ya no le tengo miedo a las lagartijas. Anoche encontré una en mi cuarto (es inevitable cuando uno vive en una playa), y aunque era pequeña y me hizo temblar, logré sacarla al balcón, asustándola con un pedazo de papel higiénico, moviendo mueble por mueble, adorno por adorno, haciéndome barra desde la puerta del cuarto.
Me di cuenta de que la lagartija estaba tan asustada de mí como yo de ella. Por otro lado, no tenía sentido matarla cuando ya era evidente que ella estaba desorientada y quería salir de mi cuarto con las mismas ganas con las que yo quería botarla de allí. Sentí que la próxima vez no iba a ser tan dramática la escena. Sentí pena por ella y me prometí no matar nunca una lagartija.

Ya  duermo solo. Ahora no hay alguien a mi lado. Antes recuerdo que con Claudia dormiamos como dos osos invernando. Haciendo sonidos poco románticos y poco convenientes para esta luna de miel que no parece haber terminado aún. Cuando vivía en Lima y no estaba, dormía solo con la puerta del departamento de una tía sin seguro, como si inconscientemente buscara compañía. Recuerdo una noche que se había ido la luz y yo estaba durmiendo sobre la cama cuando vi, en un breve momento que abrí un ojo, a alguien parado, bajo el marco de la puerta de mi cuarto. Grité una o dos lisuras hasta que me di cuenta de que era ella, que había venido a verme y dormir conmigo. Ahora ella ya no está a mi lado y digamos que la idea es que sigamos durmiendo juntos sin que ella vuelva a quedar embarazada en un descuido o travesura de madrugada.

Yo me siento tan perdido. Podría decirse que ahora soy menos feliz. Lo cual no significa necesariamente que sea una buena persona. Pero me alegra considerablemente el hecho de haber tenido dos hijos tan lindos como Claudia Gabriela y Juan Alberto. Siento que ellos son unas de las mejores cosas que he hecho en toda mi vida.

jueves, 9 de junio de 2011

LAS MUJERES DE MI VIDA

UNO, FARRAH
La primera mujer que amé fue Farrah Fawcett. Me enamoré de ella viéndola en un televisor en blanco y negro en “Los Ángeles de Charlie”. Le susurré promesas de amor en el baño de la casa, al tiempo que contemplaba sus fotos en trance afiebrado. Era un adolescente esmirriado y ella era todo para mí. Debo el descubrimiento de ciertos placeres inconfesables a su belleza. Muchos años más tarde, la encontré aturdida y balbuceante en el programa de Letterman. Era el espectro de la mujer que había amado. No pude seguir viéndola, era demasiado doloroso. Cuando murió, hace un par de años, una parte de mí murió con ella. Fue mi primer amor y, como dicen, el primer amor nunca se olvida.

DOS, ANÓNIMA
No la amé, no pude amarla, no fui capaz de amarla. Los “buenos amigos” me llevaron a un burdel, ella me trató con una cierta (comprensible) impaciencia, no estuve a la altura de las circunstancias, fracasé miserablemente (lo que era previsible, dado el miedo escénico que se apoderó de mí). Le pagué y le pedí que no se lo dijera a nadie. Luego salí y me jacté de unos placeres que no había conocido. Aquel fracaso dejó una herida abierta. Todavía duele.

TRES, MARIANA
La conocí en la universidad. Era pálida y ausente. Era refinada y elegante. Leía y sabía de música. Era bella como una esfinge. Me educó en el arte de besar sin premura. No me dejó tocarla donde yo quería. Supo preservar su honor. Era una dama, una doncella. Nuestro lugar preferido para amarnos era el cuarto de un hotel muy elegantón, tumbados lánguidamente sobre la alfombra. Amarnos era besarnos, sólo besarnos. Pero eso bastaba para sentirme un hombre. No tuve tiempo de decirle que vivirá siempre en mi corazón. Nunca es tarde.

CUATRO, RENATA
Ya no quiere verme. Ya no me ama. Tal vez me odia o me desprecia o, simplemente, me ha olvidado. Pero hubo un tiempo en que nos amamos, de eso estoy seguro. Al menos yo la amé como no había amado a una mujer. Era una mujer y más que una mujer: era mi madre protectora, mi hermana pecaminosa, mi amante intrépida, mi cómplice en cuantas fechorías le propuse. Nunca la olvidaré. Cuando ella sonreía y acariciaba, una luz bienhechora me protegía. Le encantaba bailar. Le encantaba viajar. Le encantaba sentir mis manos en su pelo ensortijado. Le encantaba reírse conmigo. Le encantaba escapar a playa. Fueron años leves y felices. Pasamos varios sustos de embarazos que no fueron. Luego ella fue a perderse por el mundo y yo la perseguía siempre y aun ahora la persigo en el laberinto de mi memoria. La recuerdo tan bella y espléndida que tal vez sería mejor no vernos más.

CINCO, CAROLINA
Era la hermana de un amigo que era adicto a la cocaína y ahora lo es a una religión. Era demasiado apetecible para no sucumbir a la tentación de acariciarla. Todo con ella fue clandestino, furtivo, prohibido. Nadie supo nada de lo nuestro, nadie habló nada de lo nuestro. Pero esas noches en que me metía a su cuarto cuando todos dormían y ella me esperaba despierta, esas noches no se olvidan.


SEIS, LA DOCTORA
Se
sentó a mi lado en un vuelo Chiclayo - Lima. Era joven, guapa, altiva, y en sus ojos brillaba una ambición tranquila. Me dijo que era doctora y que vivía en San Isidro.
Procuré ser un caballero, lo que siempre me ha resultado arduo. Me dijo que tomaría el primer taxi apenas bajásemos del avión. Por las dudas (caballerosamente), le dejé un papel con el nombre del hotel en que me hospedaría. Le sugerí que me llamase si surgía algún contratiempo. Horas más tarde me hallaba durmiendo en hotel el paraíso de la avenida la marina, el hotel de los toreros jajaja, cuando me despertó el teléfono. Era ella. Se había perdido en la avenida la marina buscándome. No tenía dónde descansar. Naturalmente, la invité a dormir en mi habitación. Cuando llegó, le prometí que cada uno dormiría en su cama y que yo no traspasaría esa frontera moral que separaba las camas. Por supuesto, no fui capaz de cumplir la promesa. Nadie durmió. Después del desayuno, se fue.

SIETE, MARIA ALEJANDRA
La conocí en una fiesta y me deslumbró. Era guapa y era lista y era ocurrente y cuando reía iluminaba la noche en Lima. Había leído más libros que yo, había visto más películas que yo, sabía del amor mucho más que yo. Era una mujer melancólica y, sin embargo, valiente. Era una madre tierna y entregada. Era una hija que adoraba a sus padres. Pero era, sobre todo, una lectora voraz y una cinéfila perdida y una amante de las conversaciones infinitas. La amé tan pronto la conocí y seguiré amándola hasta el final de los tiempos. Y ese amor se multiplicó cuando leí su primer artículo en el Comercio. Entonces comprendí que esa mujer era un personaje y que todas las palabras que había leído se habían adherido a ella y la habían dotado de una insólita textura literaria que la hacía, a un tiempo, memorable e inmortal.

OCHO, CLAUDIA
No hay palabras para describir todo lo que la amé y sigo amándola en silencio y a la distancia. Todo el dinero del mundo sería insuficiente para pagarle la incalculable felicidad que me dio. Ella creyó en mí cuando nadie creía en mí. Ella me educó en el peligroso oficio de la paternidad. Ella me enseñó el abismo de la pasión. Un día se cansó de mis promesas, se bajó del barco y me dejó a la deriva. Cada día sin verla será un día incompleto o el recuerdo de una herida que nunca sanará.

NUEVE, LA NUEVA
Ahora
duerme mientras escribo estas líneas. Duerme aquí a mi lado. Y es aquí a mi lado donde quiero que ella duerma hasta que sea el momento de partir. Espero que ese momento no llegue pronto. Gracias a ella, todavía respiro y me quedo pasmado mirando la luna desde la tumbona de su balcón. No te alejes, por favor. Si me dejas, será la hora del eclipse. Por el momento, hay luna llena. Eres tú.